Cambiando el detino…
Hemos nacido con un supuesto destino propio, algunos creen que no existe otros a cambio afirman que sí. Personalmente considero que hay algo más supremo que el destino mismo, seguramente una fuerza interior que lo supera todo, un espacio entre lo divino y espectacular… creo que es el fondo de nuestros sentidos, lo que da vida a todo lo que consideramos nuestro y lleno de magia única, un Dios interno de nuestras convicciones y nuestros desastres.
Todos nacemos sabiendo que nuestro final es la imagen viva de un espejismos celestial que mide nuestros valores y lo hace firme a nuestras sombras, ese impacto de considerarlo como creado y plasmarlo de armonía propia. Con el simple hecho de inspirar estas líneas en mí mente, es un ejemplo puro de lo mismo. Destinado a cambiarlo todo sin saberlo en lo absoluto.
3 years ago
